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Muy rápidamente los padres se dan cuenta de que los niños prematuros, que a veces pesan pocas centenas de gramos, son mas fuertes de lo que en un principio podría parecer y tienen un carácter, una voluntad y unas ganas de vivir que para si quisieran muchos adultos.. El niño prematuro es un niño diferente que va desarrollando sus sentidos más despacio que el niño a término, sin embargo, no hay que olvidar que es un niño que siente y con el que los padres pueden y deben comunicarse. Esta comunicación es fundamental para su correcto crecimiento y desarrollo, hablarle, mirarle y tocarle le ayuda a adaptarse al medio extrauterino que es un medio hostil, lleno de luz y ruido.
EL SENTIDO DEL OÍDO A las 20 semanas se encuentra bien desarrollado. Entre las 25-28 semanas de gestación nuestro bebé puede diferenciar y responder a los diferentes sonidos. A las 28 semanas ya puede oír sonidos con una intensidad como el habla normal. El bebé prematuro se asusta con voz alta y ruidos fuerte. Los muñecos musicales con música tranquila y repetitiva tienen un efecto calmante. Hay estudios que demuestran que cantar al bebé o hacerle escuchar música suave además de estimularles auditivamente les ayuda en su crecimiento y desarrollo.
EL SENTIDO DE LA VISTA Se desarrolla mas lentamente que el oído y tacto. A partir de la semana 23 de gestación el desarrollo de este sentido es más rápido. El bebé prematuro pasa periodos de tiempo cortos con los ojos abiertos y sin enfocar un objeto, la luz fuerte le molesta y puede cerrar los ojos, la luz suave le permite enfocar algún objeto aunque es incapaz de mover la cabeza. No puede ver más allá de 25 cm de distancia y ve de una manera borrosa. Los bebés prematuros por encima de 30 semanas pueden ser estimulados visualmente. Se les puede mirar a la cara a una distancia de 20-25 cm para llamar su atención. Las imágenes en blanco y negro a un lado de la incubadora, al igual que en los niños a término cuando se colocan en la cuna ayudan a la estimulación visual.
EL SENTIDO DEL TACTO. Al principio es posible que los padres tengan miedo al acariciar al niño por su aspecto de fragilidad. Sin embargo es muy importante que se establezca cuanto antes un vínculo físico entre la madre y el niño. En muchos hospitales se anima a los padres a usar el “método canguro” que es el contacto entre la piel desnuda del niño y la piel desnuda de los padres, este contacto ayuda a que los bebés se relajen y respiren con mas facilidad, al tiempo que les estimula a succionar y alimentarse.
Para ayudarle en su adaptación al medio, y tratar de hacer su nueva vida mas facil podríamos tratar de cuidar algunos detalles de su entorno y procurar que: - No haya demasiada luz ni ruidos o sonidos fuertes que puedan asustarlo o sobresaltarlo.
- Tenga una postura cómoda, al bebé le resulta conocida y confortable la posición fetal. - Exista un respeto hacia su ritmo de sueño y alimentación.
- Tengamos tiempo para estimular sus sentidos y de esta forma establezcamos un vínculo con el cuanto antes.
Estos son niños diferentes y a veces es difícil comprender su comportamiento porque lloran tanto o tan poco, por qué hacen movimientos extraños.... Es importante saber que la comunicación padre-hijo es vital para su futuro desarrollo. Percibe que estamos ahí, sabe que le hablamos o que le acariciamos y los padres somos sus únicas referencias.

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